Cortázar durante mucho tiempo títuló la novela Mandala y sólo poco tiempo antes de darla a la editorial le cambió el nombre por Rayuela. La razón obedeció que el título terminó por parecerle pedante y optó por un término que emanara experiencia lúdica y apertura de disgresión de normas, como es la rayuela infantil. En Cuaderno de Bitácora de Rayuela , publicado por Ana María Barrenechea, se encuentran las claves del tema del mandala que obsesiona a Cortázar y que se encuentra diseminado por toda la obra. Entre los innumerables personajes que Cortázar menciona en la novela: artistas, escritores, músicos, científicos, filósofos, apenas una vez se menciona al siquiatra y psicoanalista Carl Jung, un estudioso del tema de los mandalas y de la alquimia. Esta referencia ocurre cuando Traveler le dice a Oliveira que está harto de decirle que lea un poco de Jung. Aquí encontramos una valiosa clave para la lectura alquímica de Rayuela. Es innegable...
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