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Otras dos reseñas sobre «Cervantes se muere» de Philip Potdevin, por Juan Fernando Aguilar y María del Pilar Arango

  El idioma y el tiempo en Cervantes se muere , de Philip Potdevin Juan Fernando Aguilar   Podría pensarse en un primer momento que el relato Cervantes se muere del escritor colombiano, Philip Potdevin, propone, entre muchos elementos, una resistencia al tiempo, o bien, una nulidad del mismo al proponer una suerte de inmortalidad capaz de fundir continentes y siglos en una sola realidad que, más que creíble, se erige como evidente. Miguel de Cervantes, autor del Quijote , uno de los pilares de la lengua española, se encuentra en su lecho de muerte. Empobrecido a pesar de su gloria, solo tiene un último deseo: que aquel a quien considera el único heredero de su antorcha se siente al lado de su cama y le lea pasajes de Cien años de soledad. Antes de morir, Miguel de Cervantes quiere conocer a Gabriel García Márquez. La relación de la lengua española como puente entre los siglos no es la única copa de la que ha bebido Potdevin; la creación de su Cervantes agónico ha tenid...
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La paradoja de Faetón o ¿para qué poetas en tiempos de penurIA?

  En medio de los recientes llamados para desacelerar el desarrollo de los grandes modelos de lenguaje y de la huida de algunos científicos hacia horizontes más esperanzadores, resurge la pregunta fundamental sobre cuál es el sentido último de la existencia. Para Kevin Amaya Cada tantos meses, o semanas, —los ciclos son cada vez más breves— aparecen voces de alerta en torno a los riesgos de la IA. Cuando no son las comunidades de científicos, académicos y pensadores quienes se dirigen a los gigantes tecnológicos para que desaceleren el desarrollo de sus modelos y dar paso a una regulación que ponga límites éticos a la insaciable IA, son los mismos titanes llamados Dario Amodei, Sam Altman, Elon Musk, dueños de Anthropic, OpenAI y xAI, respectivamente, quienes prenden las alarmas y llaman a una pausa para respirar y repensar. Pausa necesaria a la que deben acceder todos los actores, grandes y chicos, para evaluar y analizar los derroteros, riesgos y fronteras de lo que ellos crearon...

Spidermarx y el ratón Bakunin o el afortunado oficio de hacer sátira política, social y cultural

Entre las formas más demoledoras de hacer crítica política y social está la sátira. Sus efectos son inmediatos y contundentes porque a diferencia de la crítica sería, la sátira tiene licencia para ser irresponsable sobre lo que dice y cómo lo dice; a nadie le interesa saber cuáles son la fuentes de la crítica satírica o si se apoya en fundamentos de verdad o de la historia, basta revestirla de verosimilitud, agregarle una buena dosis de inteligencia, perspicacia, bastante humor ácido y lenguaje corrosivo para lograr el efecto deseado: que el destinatario —- lector o espectador— se desternille de la risa y pueda ver, al desnudo, lo que muchos no se atreven a mostrar o decir. Nada más terapéutico que presenciar  la parodia de la realidad actual o de la historia o de los personajes representados en la obra. En este sentido, la reciente Spidermarx y el ratón Bakunin , creación colectiva de El Grupo Móvil Flotante y dirigida y representada por César Badillo e Iván Darío Álvarez, es una ...

Abril Borrascoso: una reseña a la obra «Cervantes se Muere» del escritor Philip Potdevin

                       «…ya con el pie en el estribo, pero no con las ansias de la muerte, como el divino Cervantes»                                                                                                                                A. J° Restrepo    ...

El difícil arte de presentar un libro

  Hace años, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, asistí, con enorme expectativa, al lanzamiento de la novela de Paul Auster, 4 3 2 1 . Allí estaba, en persona el gran Auster, de quien había leído recientemente su espléndida Trilogía de Nueva York . Llegué temprano y me senté en la primera fila ¿Cómo no gozar de su conversación y, qué íbamos a saber, los que abarrotamos el auditorio, que a Auster le quedaban pocos años de vida? La presentación estuvo a cargo de un escritor mexicano que monopolizó la hora y media asignada. Además de la pedantería de hablar en inglés —a pesar de que estaba delante de un auditorio hispanohablante y que Auster tenía audífonos para la traducción simultánea— el presentador no dejó hablar a Auster ni siquiera diez minutos; tal era su cháchara para jactarse de su conocimiento de la obra, vida y opiniones del célebre invitado. El acto resultó bochornoso, por decir lo menos. A medida que avanzaba el desaguisado, Auster, un hombre cortés y educ...