Karl Kraus (1874-1936) «Concibo de buen grado que la verdadera providencia impera sobre los favoritos del público en cuanto que la cruel ignorancia tras su muerte es compensada en vida. De lo contrario, no tendría sentido todo su trajín. Posteridad y allendidad rivalizan en descuidar a los que fueron las alhajas gremiales del tiempo y del lugar. Como allí y entonces no reciben menos, sino que aquí y ahora reciben más de lo que merecen, no se puede hablar en el fondo de represalia, sino únicamente de favor. Las puertas del infierno no les están abiertas, porque se pregunta al diablo por ellos, cuando están muertos, y ni siquiera él sabe dónde se encuentran. Solo la tierra se les abrió de par en par y los soportó mientras no estuvieron maduros para la nada. Sus libros, fieles a sus cuerpos, se desmenuzan en el polvo y debieran, por tanto, si la piedad y la sanidad tuviesen voz entre nosotros, ser con ellos depositados en los féretros. A cada cual lo suyo -¿quién menciona...
Otras dos reseñas sobre «Cervantes se muere» de Philip Potdevin, por Juan Fernando Aguilar y María del Pilar Arango
El idioma y el tiempo en Cervantes se muere , de Philip Potdevin Juan Fernando Aguilar Podría pensarse en un primer momento que el relato Cervantes se muere del escritor colombiano, Philip Potdevin, propone, entre muchos elementos, una resistencia al tiempo, o bien, una nulidad del mismo al proponer una suerte de inmortalidad capaz de fundir continentes y siglos en una sola realidad que, más que creíble, se erige como evidente. Miguel de Cervantes, autor del Quijote , uno de los pilares de la lengua española, se encuentra en su lecho de muerte. Empobrecido a pesar de su gloria, solo tiene un último deseo: que aquel a quien considera el único heredero de su antorcha se siente al lado de su cama y le lea pasajes de Cien años de soledad. Antes de morir, Miguel de Cervantes quiere conocer a Gabriel García Márquez. La relación de la lengua española como puente entre los siglos no es la única copa de la que ha bebido Potdevin; la creación de su Cervantes agónico ha tenid...