Oscar Wilde (1854-1900) «VIVIAN.— …El Hipogrifo mascará su avena dorada en cuadras y será nuestra dócil cabalgadura y el Pájaro Azul se cernirá sobre nosotros, cantando hechos imposibles y bellos, historias adorables que no suceden nunca, historias que no son y que podrían ser. Pero antes de llegar a eso debemos recuperar el arte perdido de la Mentira. CYRIL.— Entonces recuperémoslo ya, ahora. Para evitar cualquier error, le ruego que me resuma en dos palabras las doctrinas de la Nueva Estética. VIVIAN.— Son éstas, así brevemente. El Arte no se expresa más que a sí mismo. Tiene una vida independiente, como el pensamiento, y se desarrolla puramente en un sentido que le es peculiar. No es necesariamente realista en una época de realismo, ni espiritual en una época de fe. Lejos de ser creación de su tiempo está generalmente en oposición directa con él, y la única historia que nos ofrece es la de su propio desarrollo. A veces vuelve sobre sus pasos y resucita en alguna for...
Cortázar durante mucho tiempo títuló la novela Mandala y sólo poco tiempo antes de darla a la editorial le cambió el nombre por Rayuela. La razón obedeció que el título terminó por parecerle pedante y optó por un término que emanara experiencia lúdica y apertura de disgresión de normas, como es la rayuela infantil. En Cuaderno de Bitácora de Rayuela , publicado por Ana María Barrenechea, se encuentran las claves del tema del mandala que obsesiona a Cortázar y que se encuentra diseminado por toda la obra. Entre los innumerables personajes que Cortázar menciona en la novela: artistas, escritores, músicos, científicos, filósofos, apenas una vez se menciona al siquiatra y psicoanalista Carl Jung, un estudioso del tema de los mandalas y de la alquimia. Esta referencia ocurre cuando Traveler le dice a Oliveira que está harto de decirle que lea un poco de Jung. Aquí encontramos una valiosa clave para la lectura alquímica de Rayuela. Es innegable...