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El misterioso asunto del estilo

El estilo no es el hombre El misterioso asunto del estilo por Sophie Divry* Margarita Isaza, Éramos pocos y ella estaba de espaldas , mixta, carboncillo y acrílico sobre lienzo (cortesía de la autora) “Encontrar su estilo” constituye para el escritor, al mismo tiempo, un mandato, un objetivo y una moral. La sentencia de Buffon que data de 1753 tuvo mucha repercusión: “El estilo es el hombre mismo”. El escritor que aspira a ocupar un lugar entre los grandes intenta pulir un estilo muy personal para ser a la vez identificado y distinguido. El summun de lo chic es ser reconocido en pocas líneas. El escritor que no lo logra contrae un complejo: ¿será mediocre, diletante o esquizofrénico? Se diría que la idea de “encontrar su estilo” anima al artista a crear su propio lenguaje. Pero sucede con frecuencia que termina degradándose en lo que el escritor Jules Lahougue llamaba el “postulado identitario”: un llamado a quedarse temerosamente en un nicho estilístico etiquetado....

¿Hacer teatro o hacerse a las armas? Acerca de Soñamos que vendrían por el mar de Juan Diego Mejía

¿Ser actor o ser revolucionario? ¿Acaso no es posible fundir los opuestos y convertirse de esa forma en “actor” del conflicto? El dilema hamletiano, ontológico, identitario, atraviesa los personajes de la nueva novela de Juan Diego Mejía, encallados a media travesía entre la ciudad y el monte; y, entre todos, a su protagonista, el narrador, un tal Pável Vlasov, que en realidad no es ese su nombre. Podríamos decir que es un impostor, alguien que esconde (¿o busca?) su identidad en la máscara de los personajes que desea representar. Pável es el nombre de guerra que utiliza un anónimo joven de clase media de Medellín quien a fines de los años setenta se debate entre dos grandes pasiones: la arquitectura y el teatro. Al cabo, parece triunfar su vocación por el teatro, el clásico y también el moderno. Para adoptar su alias se inspira en el personaje de La madre de Gorki, la novela sobre la revolución de 1905 aplastada por el zar, y la no menos célebre adaptación cinematográfica ...