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Mostrando las entradas etiquetadas como poesía

Siete notas

Descubro, en la fría soledad de mi laberinto un instrumento musical antiguo. Podría ser el precursor de la guitarra barroca, quizás una forma de cítara, o un arpa de mano sucedánea de aquellas usadas en el culto a Apolo. Lo examino y compruebo que ostenta siete cuerdas. Incitado por la curiosidad, pulso la primera. Irrumpe un indescriptible jolgorio: es el canto de todas las aves del mundo con sus distintivos timbres, tonadas y melodías, interpretan historias, hazañas, gestas, romances y líricas tragedias que van desde el inicio hasta el fin de los tiempos. Dejo que la cuerda resuena durante un a fracción menos que la eternidad. Poco a poco se extingue la coda de trinos y gorjeos. Ahora, entusiasmado por este prodigio, pulso la segunda. Aguardo. La habitación donde me encuentro es vasta y permite que reverberen en sus muros el eco vibrante de un coro de ángeles que entona, como apostado en el atrio de una inmensa catedral gótica, el Laudamus Te . Me estremezco. Tiemblo con las sucesiva...

Morada / Demeure en Resistir, Antología de poesía latinoamericana 2020

Qué bienestar hay sobre la tierra? El lugar donde se vive es donde todos bajan. ¡Vaya yo allá, cante yo allá en unión de las variadas aves preciosas! Disfrute yo allá de las bellas flores. Éste es el refugio de dioses amedrentados por el hombre. Aquí la cueva húmeda que alberga el agua más cristalina. Prefiero el musgo, la sombra y el sereno Al tizón canicular en mis ojos. Soy soberano del hipogeo pero vasallo de la oscuridad, Desconozco el sol inmolado en el crepúsculo vespertino, Y ajeno soy a la parturienta línea del horizonte. Soy el muro inscrito de glifos por nómadas de glaciares eras. Sus manos y sus huellas son mi rostro sin facciones, Los bisontes y ciervos pastan en mi moho milenario, Soy humus y detritus, memoria y nostalgia de los pobladores de la catacumba. Y en mi cieno, Viscoso e impreciso, Nace un loto con una flor que se nutre de un reflejo Alguna vez extraviado en los vericuetos de la caverna. Philip Potdevin Quel bien-être y-a-t-il sur la terr?...

Trueno sobre agua

Si puedes ver detrás de los escombros De tantas raspaduras y tantas telarañas… Olga Orozco I.                  Arribo Traigo los brazos cargados de espectros El rostro escondido tras un tumulto de gritos grisáceos Miedos vaciados en el molde líquido de la noche Como piedras en bolsillos de los suicidas que se arrojan al mar. Atrás dejé la huella bajo la superficie de los sueños La dignidad dionisíaca vapuleada Vestigios de un naufragio en arenas abandonados al sol Escombros invictos escondidos tras risotadas y silencios. Todo llega a tiempo como la nave que atraca justo Antes de caerse a pedazos al verse reflejada en el embarcadero. Así arribo a las orillas de una tarde afilada por la obsidiana del sacrificio. Vacío como cántaro desfondado que almacenó himnos de sirenas El interior carcomido por moluscos que florecen bajo la lámpara de la tiniebla. Así, tir...

Distanciamiento

Un fantasma recorre las calles del alma Fantasma amargo llamado desconfianza Aléjate que me alejo No me abraces No respires mi aire Que tus ojos no rocen los dedos de mi miedo. ¿De qué maldición sembraron el vergel de la esperanza? ¿Cuál el himno que baten las campanas de la dominación? Yo solo vine a ver el jardín Espiarlo por encima del muro que levantaron una noche Saciarme de fulgores: alcatraces, begonias, catleyas y durantas Antes de tornar al confinamiento obligatorio. ¡Solo vinimos a ver el jardín! Apiñados todos Libertarios Hombro a hombro Codo a codo Rostro a rostro ¿Adónde me llevan? ¿Qué delito cometí? Yo solo vine a ver el jardín.   Philip Potdevin  5 de mayo 2020

Poesía del extrañamiento en Martha Cecilia Cedeño

Martha Cecilia Cedeño Hay un pasaje, en la memorable novela de Ricardo Piglia, Respiración artificial , en la que Emilio Renzi, el narrador y protagonista, cita a Tardewski, un polaco devenido argentino—sombra de Witold Gombrowicz—   que sostiene que en alguna época le interesó la gente que mira en exceso, aquellas personas que tienen un modo particular de ver, y para ello trae a colación un término en ruso que es ostranenie , (остранение) que significa extrañamiento, y del cual Brecht tomó el concepto de distanciamiento. Luego Piglia, en una entrevista y en otros lugares ratifica la idea del extrañamiento, esa forma de ver la vida con distancia y alejamiento, para concluir: «el arte es extrañamiento».   Recordemos también que en derecho e l extrañamiento es una pena consistente en la expulsión del condenado de un territorio nacional por el tiempo de la condena, pero de igual modo es una sensación, como la que tiene la madre después del parto y que solo logra recomp...